domingo, 15 de octubre de 2023

La Senda del Oso

En este viaje por tierras asturianas tuvimos la oportunidad de hacer una agradable ruta en bici donde pudimos ver naturaleza en su máximo esplendor, reponer sales minerales con la fabulosa gastronomía asturiana y algunas otras sorpresas más durante esta agradable ruta.

Samartín

Esta ruta empieza en Samartín, un pintoresco pueblo de la comarca de Teverga. Esta comarca se encuentra justo en la parte sur de Asturias, justo pasado León y engloba diferentes pueblos como La Plaza y Entrago(Entragu). Justo en este último pueblo es donde empieza nuestra ruta en bicicleta, llamada la Senda del Oso.

En la comarca podéis encontrar diferentes áreas para autocaravanas y campers que están geniales, con gran cantidad de sitio, llanas y con servicios de agua. Nosotros nos decidimos por el área situada entra La Plaza y Samartín.


La Senda del Oso

La Senda del Oso es una vía verde muy pintoresca que discurre por el antiguo curso de una vía ferrea que se usaba en la comarca para transportar el carbón de las diferentes minas de la zona. La senda discurre por diferentes túneles, paredes de vértigo solo aptas para los escaladores más atrevidos, orrios y un refugio para osos. Fue aquí donde conocimos a la osa Molina, que se digno a saludarnos durante nuestra ruta. La ruta pasa por diferentes pueblos donde podréis hacer un alto en el camino para retomar fuerzas como Garanga de Arriba, Proaza, Villanueva, terminando en Tuñón.


La ruta en total fueron unos 45 kilómetros entre ida y vuelta. Tras el duro esfuerzo, y aprovechando el estar en tierras asturianas, decidimos reponer fuerzas por todo lo alto: una fabada asturiana y un cachopo, todo regado con un par de botellitas de sidra. ¡Como debe ser!

La vuelta a casa

Antes de partir de Samartín nos encontramos con una sorpresa muy agradable: la feria del ganado de La Plaza. Pudimos ver la llegada del ganado arreado por los ganaderos desde las montañas, pasearnos por la feria y compramos un pan preñado para el camino.


Aprovechando la lejanía entre Asturias y Madrid durante el camino de vuelta optamos por hacer diferentes paradas en el camino. La primera en el Puerto de Ventana, frontera entre León y Asturias, desde donde pudimos disfrutar de las imponentes vistas de los valles a ambos lados.


Otra parada que hicimos en el camino fue la ciudad de Benavente. La ciudad forma parte de la Ruta de la Plata y cuenta con diferentes monumentos entre el que destaca el Castillo de Benavente, que ahora es un parador, con su icónica Torre del Caracol.



lunes, 4 de septiembre de 2023

Descubriendo el Tesoro del Sureste de Burgos

¡Acomódate y únete a nuestra emocionante aventura en furgoneta camper mientras recorremos el histórico sureste de Burgos! Este viaje de fin de semana nos llevó a través de encantadores pueblos, desfiladeros impresionantes y, por supuesto, bodegas. Esta ruta te llevará a través de diferentes pueblos que se sitúan en las riberas del Arlanza y del Duero. Una ruta de fin de semana que te permitirá descubrir lugares llenos de historia, naturaleza y buen vino.

Lerma

Nuestro viaje comenzó en la majestuosa Lerma, un pueblo que deslumbra con su historia y su encanto inigualable. En el corazón de Lerma, domina la imponente Plaza Mayor, un lugar que te transportará a siglos pasados. Aquí, se erige el Parador de Lerma, un edificio que anteriormente fue el imponente Palacio Ducal de Lerma, construido en el siglo XVII. Este parador es una joya arquitectónica que ocupa un lugar privilegiado en la plaza central, y su historia está entrelazada con la de la propia Lerma. En su día sirvió como residencia de lujo para el Duque de Lerma, quien fue el valido de Felipe III de España.

Palacio Ducal de Lerma

Mientras deambulábamos por Lerma, no pudimos evitar notar los diferentes conventos que salpican la localidad, cada uno con su propia historia y encanto. Entre ellos destaca el Convento de Santa Teresa, y el Convento de San Blas. El encanto de Lerma se manifiesta en sus calles empedradas y estrechas, ideales para perderse y explorar cada rincón. Cada esquina revela una parte de la historia de la localidad, desde las casas de época hasta los pequeños comercios que mantienen viva la tradición.

Plaza de Santa Clara

Covarrubias

Nuestra siguiente parada nos llevó a Covarrubias, un pueblo que parece haber sido sacado directamente de las páginas de un libro de cuentos medievales. Este encantador rincón de Burgos es un verdadero tesoro histórico y arquitectónico que no puedes dejar de explorar.


Plaza mayor de Covarrubias

Covarrubias te sumerge en la esencia de la Edad Media, con sus calles empedradas y casas de entramado de madera que cuentan historias de siglos pasados. El corazón del pueblo es su Plaza Mayor, un lugar donde el tiempo parece haberse detenido. Aquí se encuentra la Iglesia de San Cosme y San Damián, una joya arquitectónica de estilo románico que data del siglo XIII. La iglesia alberga una cripta con sarcófagos medievales que son una verdadera maravilla histórica.


Ex-Colegiata de San Cosme y San Damián

Santo Domingo de Silos

Nuestra siguiente parada nos llevó a Santo Domingo de Silos, un lugar que combina la espiritualidad de su famoso monasterio con la impresionante belleza natural del Desfiladero de Yecla.

Lo primero que hicimos al llegar a Santo Domingo de Silos fue visitar el famoso Monasterio de Santo Domingo de Silos. Este monasterio benedictino, fundado en el siglo VII, es conocido por su arquitectura románica y su famoso coro que entona cantos gregorianos. Aunque no tuvimos la suerte de presenciar los cantos gregorianos, visitar el monasterio es una experiencia enriquecedora por sí misma.

Monasterio de Santo Domingo de Silos

La entrada al Monasterio de Santo Domingo de Silos cuesta 4 euros por persona, y es posible descargar una audioguía que te acompañará durante la visita, brindándote detalles sobre la historia y la arquitectura del monasterio. La audioguía es una herramienta valiosa para entender la riqueza cultural que alberga este lugar.

Es importante tener en cuenta que los cantos gregorianos tienen horarios específicos. Si deseas escucharlos, se llevan a cabo todos los días a las 13:00 horas, excepto los domingos y festivos, cuando tienen lugar a las 12:30 horas.

Horarias del Monasterio y los Cantos Gregorianos

Antes de abandonar Santo Domingo de Silos, decidimos hacer una breve parada en el Desfiladero de Yecla, una maravilla natural que no puedes perderte. Desde el pueblo, puedes llegar al desfiladero en coche, lo que te tomará aproximadamente 10 minutos y hay un amplio aparcamiento junto a un bar. También tienes la opción de caminar hasta allí, disfrutando de la belleza del paisaje. La ruta a pie es de aproximadamente 3 kilómetros y te llevará a través de senderos pintorescos hasta llegar al desfiladero. El Desfiladero de Yecla es impresionante, con sus altos acantilados y su entorno natural. La gran atracción aquí son los buitres, que suelen sobrevolar la zona. Fue una experiencia única observar a estas majestuosas aves en su hábitat natural y disfrutar de las vistas panorámicas del desfiladero.

El entorno del desfiladero de Yecla

Colonia Clunia Sulpicia

Nuestra siguiente parada fue la Colonia Clunia Sulpicia. En este sitio arqueológico excepcional, quedamos impresionados por la riqueza histórica que alberga y la forma en que ha perdurado a lo largo de los siglos.

Los mosaicos que se encuentran en la Colonia Clunia Sulpicia son auténticas joyas históricas que han resistido el paso del tiempo. Cada uno de estos mosaicos cuenta una historia única a través de intrincados diseños y colores que aún brillan con intensidad. Estos mosaicos son una ventana al pasado que transporta a los visitantes a una época de esplendor artístico y cultural. La entrada nos costo 5€.

Los mosaicos de la colonia romana

Otro punto destacado de la Colonia Clunia Sulpicia es su impresionante teatro romano. Este antiguo escenario, que data del siglo I, es un testimonio de la importancia cultural de la colonia en su época. Lo que hace que este teatro sea aún más especial es que se sigue utilizando en la actualidad para espectáculos y obras de teatro.

Vista desde arriba del teatro romano de la colonia

Caleruega

Nuestra emocionante travesía por el sureste de Burgos nos llevó a Caleruega, un pueblo que esconde tesoros históricos y naturales por descubrir. Nuestra visita comenzó con la emocionante experiencia de explorar la Bodega de Alfonso VIII, ubicada junto al Mudalar y las antiguas ruinas del poblado de Pudia.

Para llegar a este fascinante rincón, tomamos un camino de tierra que nos llevó cerca del observatorio de aves del muladar. La posibilidad de aparcar cómodamente entre el Mudalar y la bodega facilitó nuestra visita. La Bodega de Alfonso VIII es un testimonio de la rica tradición vinícola de la región, protegido por una valla que se puede abrir sin problemas merece la pena asomarse y contemplar la galeria. El poblado aunque parcialmente conservado, los carteles explicativos están completamente destrozados y son ilegibles.

Interior de la bodega de Alfonso VIII

No lejos de la bodega, nos encontramos con el Mudalar, un lugar peculiar y enigmático. Un Mudalar es un punto donde se arrojaban los desechos animales de las explotaciones cercanas. Aquí, la historia se encuentra con la naturaleza, ya que es un lugar que atrae a buitres y carroñeros. Es importante mencionar que es una experiencia única para los amantes de las aves rapaces, y se recomienda ir al pueblo y preguntar por las llaves de un observatorio de aves para acceder sin espantar a las aves que habitan allí.

Los restos del interior del Muladar

Siguiendo nuestro recorrido por Caleruega, nos topamos con su monumento más emblemático: el Torreon de los Guzmanes que se alza majestuosamente cerca de la plaza del pueblo. Aunque se encuentra dentro de un hotel/albergue, es posible visitarla y explorar su interior. Desde lo alto de la torre, disfrutamos de vistas panorámicas impresionantes de Caleruega y sus alrededores.

Peñaranda de Duero

Siguiendo nuestra emocionante travesía por el sureste de Burgos, llegamos a Peñaranda de Duero, un pueblo que parece haberse mantenido en el tiempo, conservando su encanto histórico y su belleza arquitectónica. Una de las principales joyas que descubrimos en Peñaranda es su majestuoso castillo, cuya torre del homenaje es un testigo silencioso de siglos de historia.


Torre del homenaje

El Castillo de Peñaranda, con su imponente torre del homenaje, es un testimonio de la importancia estratégica que tuvo este lugar en el pasado. Aunque nos perdimos la oportunidad de visitar la torre del homenaje debido a ser muy madrugadores, ya que abre a partir de las 11 de la mañana.

Las plaza mayor de Peñaranda de Duero es otro aspecto destacado de este pueblo. Ésta alberga el Palacio de los Condes de Miranda, un edificio cuya fachada es un auténtico espectáculo visual. La fachada renacentista del palacio está adornada con detalles exquisitos y esculturas que reflejan la elegancia y el refinamiento de la época. Es un lugar perfecto para pasear y maravillarse ante la arquitectura histórica que rodea la plaza.

Fachada del Palacio de los Condes de Miranda

Peñaranda de Duero es un lugar que te invita a caminar por sus calles adoquinadas y a perderse en su historia. Cada esquina revela una parte de su rica herencia, desde las fachadas de las casas hasta los detalles arquitectónicos que adornan las plazas. La historia cobra vida en este pueblo, y su belleza te transportará a otra época.

Aranda de Duero

Nuestra última parada en Aranda de Duero fue un broche de oro para nuestro viaje por el sureste de Burgos. Aquí, nos sumergimos en una experiencia vinícola única al visitar diferentes bodegas subterráneas que invaden el subsuelo de esta localidad. Pero no todo en Aranda gira en torno al vino; también exploramos su fascinante casco histórico, con especial atención a la impresionante Iglesia de Santa María la Real.

Nuestra primera parada fue la Bodega de las Ánimas, donde nos adentramos en el mundo del vino y la viticultura. Lo mejor de todo es que la visita a esta bodega era gratuita, realizada por la oficina de turismo. Aquí, aprendimos sobre la tradición vinícola de la región y el proceso de elaboración y la pasión que se invierte en cada botella. Luego, nos dirigimos a la Bodega del Lagar de Isillas, un bar que al consumir algo te permite visitar su bodega subterránea, que sorprende por sus cubas de fermentación y lo inmensa que es.


Galerías de acceso a las bodegas subterráneas.

Pero Aranda de Duero no es solo vino; su casco histórico también ofrece una riqueza cultural que no se puede pasar por alto. La Iglesia de Santa María la Real, una joya arquitectónica de estilo gótico, se destacó en nuestro recorrido. Su imponente fachada y su interior impresionante nos dejaron maravillados. Pudimos admirar los intrincados detalles de su arquitectura y sumergirnos en la espiritualidad que emana de este lugar.

Fachada de la Iglesia de Santa María la Real

Está ruta se puede realizar en un fin de semana, dependiendo un poco de el ritmo con el que visteis las cosas. En cuanto a los sitios de pernocta nosotros paramos en los siguientes lugares:

Si tenéis alguna duda o pregunta sobre esta ruta no dudéis en dejar un comentario para poder ayudaros.

¡Nos vemos en ruta!

La Senda del Oso

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