¡Acomódate y únete a nuestra emocionante aventura en furgoneta camper mientras recorremos el histórico sureste de Burgos! Este viaje de fin de semana nos llevó a través de encantadores pueblos, desfiladeros impresionantes y, por supuesto, bodegas. Esta ruta te llevará a través de diferentes pueblos que se sitúan en las riberas del Arlanza y del Duero. Una ruta de fin de semana que te permitirá descubrir lugares llenos de historia, naturaleza y buen vino.
Lerma
Nuestro viaje comenzó en la majestuosa Lerma, un pueblo que deslumbra con su historia y su encanto inigualable. En el corazón de Lerma, domina la imponente Plaza Mayor, un lugar que te transportará a siglos pasados. Aquí, se erige el Parador de Lerma, un edificio que anteriormente fue el imponente Palacio Ducal de Lerma, construido en el siglo XVII. Este parador es una joya arquitectónica que ocupa un lugar privilegiado en la plaza central, y su historia está entrelazada con la de la propia Lerma. En su día sirvió como residencia de lujo para el Duque de Lerma, quien fue el valido de Felipe III de España.
Palacio Ducal de Lerma
Mientras deambulábamos por Lerma, no pudimos evitar notar los diferentes conventos que salpican la localidad, cada uno con su propia historia y encanto. Entre ellos destaca el Convento de Santa Teresa, y el Convento de San Blas. El encanto de Lerma se manifiesta en sus calles empedradas y estrechas, ideales para perderse y explorar cada rincón. Cada esquina revela una parte de la historia de la localidad, desde las casas de época hasta los pequeños comercios que mantienen viva la tradición.
Plaza de Santa Clara
Covarrubias
Nuestra siguiente parada nos llevó a Covarrubias, un pueblo que parece haber sido sacado directamente de las páginas de un libro de cuentos medievales. Este encantador rincón de Burgos es un verdadero tesoro histórico y arquitectónico que no puedes dejar de explorar.
Covarrubias te sumerge en la esencia de la Edad Media, con sus calles empedradas y casas de entramado de madera que cuentan historias de siglos pasados. El corazón del pueblo es su Plaza Mayor, un lugar donde el tiempo parece haberse detenido. Aquí se encuentra la Iglesia de San Cosme y San Damián, una joya arquitectónica de estilo románico que data del siglo XIII. La iglesia alberga una cripta con sarcófagos medievales que son una verdadera maravilla histórica.
Santo Domingo de Silos
Nuestra siguiente parada nos llevó a Santo Domingo de Silos, un lugar que combina la espiritualidad de su famoso monasterio con la impresionante belleza natural del Desfiladero de Yecla.
Lo primero que hicimos al llegar a Santo Domingo de Silos fue visitar el famoso Monasterio de Santo Domingo de Silos. Este monasterio benedictino, fundado en el siglo VII, es conocido por su arquitectura románica y su famoso coro que entona cantos gregorianos. Aunque no tuvimos la suerte de presenciar los cantos gregorianos, visitar el monasterio es una experiencia enriquecedora por sí misma.
Monasterio de Santo Domingo de Silos
La entrada al Monasterio de Santo Domingo de Silos cuesta 4 euros por persona, y es posible descargar una audioguía que te acompañará durante la visita, brindándote detalles sobre la historia y la arquitectura del monasterio. La audioguía es una herramienta valiosa para entender la riqueza cultural que alberga este lugar.
Es importante tener en cuenta que los cantos gregorianos tienen horarios específicos. Si deseas escucharlos, se llevan a cabo todos los días a las 13:00 horas, excepto los domingos y festivos, cuando tienen lugar a las 12:30 horas.
Horarias del Monasterio y los Cantos Gregorianos
Antes de abandonar Santo Domingo de Silos, decidimos hacer una breve parada en el Desfiladero de Yecla, una maravilla natural que no puedes perderte. Desde el pueblo, puedes llegar al desfiladero en coche, lo que te tomará aproximadamente 10 minutos y hay un amplio aparcamiento junto a un bar. También tienes la opción de caminar hasta allí, disfrutando de la belleza del paisaje. La ruta a pie es de aproximadamente 3 kilómetros y te llevará a través de senderos pintorescos hasta llegar al desfiladero. El Desfiladero de Yecla es impresionante, con sus altos acantilados y su entorno natural. La gran atracción aquí son los buitres, que suelen sobrevolar la zona. Fue una experiencia única observar a estas majestuosas aves en su hábitat natural y disfrutar de las vistas panorámicas del desfiladero.
El entorno del desfiladero de Yecla
Colonia Clunia Sulpicia
Nuestra siguiente parada fue la Colonia Clunia Sulpicia. En este sitio arqueológico excepcional, quedamos impresionados por la riqueza histórica que alberga y la forma en que ha perdurado a lo largo de los siglos.
Los mosaicos que se encuentran en la Colonia Clunia Sulpicia son auténticas joyas históricas que han resistido el paso del tiempo. Cada uno de estos mosaicos cuenta una historia única a través de intrincados diseños y colores que aún brillan con intensidad. Estos mosaicos son una ventana al pasado que transporta a los visitantes a una época de esplendor artístico y cultural. La entrada nos costo 5€.
Los mosaicos de la colonia romana
Otro punto destacado de la Colonia Clunia Sulpicia es su impresionante teatro romano. Este antiguo escenario, que data del siglo I, es un testimonio de la importancia cultural de la colonia en su época. Lo que hace que este teatro sea aún más especial es que se sigue utilizando en la actualidad para espectáculos y obras de teatro.
Vista desde arriba del teatro romano de la colonia
Caleruega
Nuestra emocionante travesía por el sureste de Burgos nos llevó a Caleruega, un pueblo que esconde tesoros históricos y naturales por descubrir. Nuestra visita comenzó con la emocionante experiencia de explorar la Bodega de Alfonso VIII, ubicada junto al Mudalar y las antiguas ruinas del poblado de Pudia.
Para llegar a este fascinante rincón, tomamos un camino de tierra que nos llevó cerca del observatorio de aves del muladar. La posibilidad de aparcar cómodamente entre el Mudalar y la bodega facilitó nuestra visita. La Bodega de Alfonso VIII es un testimonio de la rica tradición vinícola de la región, protegido por una valla que se puede abrir sin problemas merece la pena asomarse y contemplar la galeria. El poblado aunque parcialmente conservado, los carteles explicativos están completamente destrozados y son ilegibles.
Interior de la bodega de Alfonso VIII
No lejos de la bodega, nos encontramos con el Mudalar, un lugar peculiar y enigmático. Un Mudalar es un punto donde se arrojaban los desechos animales de las explotaciones cercanas. Aquí, la historia se encuentra con la naturaleza, ya que es un lugar que atrae a buitres y carroñeros. Es importante mencionar que es una experiencia única para los amantes de las aves rapaces, y se recomienda ir al pueblo y preguntar por las llaves de un observatorio de aves para acceder sin espantar a las aves que habitan allí.
Los restos del interior del Muladar
Peñaranda de Duero
Siguiendo nuestra emocionante travesía por el sureste de Burgos, llegamos a Peñaranda de Duero, un pueblo que parece haberse mantenido en el tiempo, conservando su encanto histórico y su belleza arquitectónica. Una de las principales joyas que descubrimos en Peñaranda es su majestuoso castillo, cuya torre del homenaje es un testigo silencioso de siglos de historia.
El Castillo de Peñaranda, con su imponente torre del homenaje, es un testimonio de la importancia estratégica que tuvo este lugar en el pasado. Aunque nos perdimos la oportunidad de visitar la torre del homenaje debido a ser muy madrugadores, ya que abre a partir de las 11 de la mañana.
Las plaza mayor de Peñaranda de Duero es otro aspecto destacado de este pueblo. Ésta alberga el Palacio de los Condes de Miranda, un edificio cuya fachada es un auténtico espectáculo visual. La fachada renacentista del palacio está adornada con detalles exquisitos y esculturas que reflejan la elegancia y el refinamiento de la época. Es un lugar perfecto para pasear y maravillarse ante la arquitectura histórica que rodea la plaza.
Peñaranda de Duero es un lugar que te invita a caminar por sus calles adoquinadas y a perderse en su historia. Cada esquina revela una parte de su rica herencia, desde las fachadas de las casas hasta los detalles arquitectónicos que adornan las plazas. La historia cobra vida en este pueblo, y su belleza te transportará a otra época.
Aranda de Duero
Nuestra última parada en Aranda de Duero fue un broche de oro para nuestro viaje por el sureste de Burgos. Aquí, nos sumergimos en una experiencia vinícola única al visitar diferentes bodegas subterráneas que invaden el subsuelo de esta localidad. Pero no todo en Aranda gira en torno al vino; también exploramos su fascinante casco histórico, con especial atención a la impresionante Iglesia de Santa María la Real.
Nuestra primera parada fue la Bodega de las Ánimas, donde nos adentramos en el mundo del vino y la viticultura. Lo mejor de todo es que la visita a esta bodega era gratuita, realizada por la oficina de turismo. Aquí, aprendimos sobre la tradición vinícola de la región y el proceso de elaboración y la pasión que se invierte en cada botella. Luego, nos dirigimos a la Bodega del Lagar de Isillas, un bar que al consumir algo te permite visitar su bodega subterránea, que sorprende por sus cubas de fermentación y lo inmensa que es.
Pero Aranda de Duero no es solo vino; su casco histórico también ofrece una riqueza cultural que no se puede pasar por alto. La Iglesia de Santa María la Real, una joya arquitectónica de estilo gótico, se destacó en nuestro recorrido. Su imponente fachada y su interior impresionante nos dejaron maravillados. Pudimos admirar los intrincados detalles de su arquitectura y sumergirnos en la espiritualidad que emana de este lugar.
Está ruta se puede realizar en un fin de semana, dependiendo un poco de el ritmo con el que visteis las cosas. En cuanto a los sitios de pernocta nosotros paramos en los siguientes lugares:
- Área Camper gratuita en Covarrubias
- Hontoria de Valdearadaos (Aquí nos desviamos un poco porque en Caleruega estaban los sitios de pernocta llenos)
Si tenéis alguna duda o pregunta sobre esta ruta no dudéis en dejar un comentario para poder ayudaros.
¡Nos vemos en ruta!








